Jude Bellingham acabó en la prórroga (1-2) con el sueño de unos vikingos honrados, de la una selección Noruega atrevida y entusiasta, que jugó mejor que Inglaterra, que estuvo cerca, muy cerca. Le anuló el VAR a Noruega un golazo por faltita de Haaland pero no entró en el primer tanto de Bellingham