
No le valía sólo con ganar, quería hacerlo sin que quedara duda alguna de su superioridad. Tenía tantas ganas que masacró a su rival, a su 'bestia negra' deportiva. Eran siete derrotas consecutivas, la más reciente días atrás en la hierba de Halle, en su Alemania natal. Demasiados malos mo