Pensábamos que los 28 °C del Mediterráneo eran una maravilla para bañarse. Pero el calor acumulado en agosto se paga en septiembre
Resumen
El calor acumulado en el Mediterráneo durante agosto, con temperaturas de hasta 28 °C, se convierte en un serio problema al llegar septiembre. Ese exceso de energía térmica en el agua alimenta tormentas más intensas y peligrosas en la atmósfera.
Xataka
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