En 1929, Renault «invadió» una isla entera y la convirtió en fábrica. Un siglo después, nadie sabe qué demonios hacer con ella
Resumen
En 1929, Renault transformó la Île Seguin, una isla del Sena en París, en una gigantesca fábrica de automóviles. Un siglo después, tras el cese de su actividad industrial, la zona sigue sin un uso definitivo claro.
Xataka
Ver noticia original
También te puede interesar

