
Del uno al diez, ¿cuánto le duele?, me preguntó el médico. Dudé, no quería parecer quejica, pero tampoco quitarle importancia a la migraña. Un siete, dije, aunque creo que me dolía un ocho u ocho y medio. Me recetó unas pastillas y volví a casa, donde enseguida sonó el teléfono. Querían saber cuál h